Rawayana en Santiago llena dos noches consecutivas la Gran Arena del Cibao

La banda venezolana presentó su ¿Dónde es el After? World Tour a casa llena durante viernes y sábado, bajo la producción de Gamal Haché.
Las presentaciones de Rawayana en Santiago reunieron a sus seguidores durante dos noches consecutivas a casa llena en la Gran Arena del Cibao. La agrupación venezolana regresó a República Dominicana con su ¿Dónde es el After? World Tour, en una producción de Gamal Haché que combinó sus éxitos, una escenografía de inspiración tropical y momentos dedicados a la música dominicana.
Durante las jornadas del viernes y sábado, el público acompañó a la banda en un recorrido por su repertorio. Las pantallas, los efectos de pirotecnia y la participación de dos bailarinas complementaron la propuesta musical.

Rawayana reunió a su público durante dos noches consecutivas en la Gran Arena del Cibao, donde combinó su repertorio con elementos de la cultura musical dominicana y una puesta en escena basada en el concepto de la “manifestación”.
Rawayana en Santiago: una fiesta entre canciones y manifestaciones
El espectáculo comenzó a las 9:26 de la noche con una escenografía que evocaba el ocaso, el mar y la playa. Estos elementos naturales dieron forma al ambiente visual de la gira y acompañaron las primeras interpretaciones de la agrupación.
“Soltero”, “Bienvenidos a la tierra”, “Break”, “Naguara”, “Me pasa” y “Uber” estuvieron entre las canciones que abrieron el encuentro con sus fanáticos.
Beto Montenegro, vocalista principal, agradeció la energía de los asistentes y compartió uno de los conceptos centrales del espectáculo: el poder de la manifestación. El cantante invitó al público a expresar sus deseos y aspiraciones, una dinámica vinculada también con la propuesta discográfica de la banda.
Tras ese intercambio, el repertorio continuó con “30K”, “Cimarrón”, “Binikini”, “Feriado”, “Hora loca” y “Mimir”, manteniendo la participación de los presentes.
La música dominicana tuvo su espacio en el concierto
Uno de los momentos de mayor interacción llegó cuando el escenario secundario se transformó en una pista de baile. Montenegro asumió el papel de DJ y presentó una selección que incluyó distintos géneros de la música dominicana.
Durante ese segmento sonaron “Bajo Mundo”, de Bulin 47; “Vale la pena”, de Juan Luis Guerra, y “El Tiburón”, popularizada por Proyecto Uno. La selección conectó el espectáculo con sonidos conocidos por el público local.
La producción contó con tres pantallas gigantes y recursos audiovisuales que acompañaron los cambios de ritmo y las distintas etapas del concierto.
“Soltero”, “Bienvenidos a la tierra”, “Break”, “Naguara”, “Me pasa” y “Uber” estuvieron entre las canciones que abrieron el encuentro con sus fanáticos.
Beto Montenegro, vocalista principal, agradeció la energía de los asistentes y compartió uno de los conceptos centrales del espectáculo: el poder de la manifestación. El cantante invitó al público a expresar sus deseos y aspiraciones, una dinámica vinculada también con la propuesta discográfica de la banda.
Tras ese intercambio, el repertorio continuó con “30K”, “Cimarrón”, “Binikini”, “Feriado”, “Hora loca” y “Mimir”, manteniendo la participación de los presentes.
La música dominicana tuvo su espacio en el concierto
Uno de los momentos de mayor interacción llegó cuando el escenario secundario se transformó en una pista de baile. Montenegro asumió el papel de DJ y presentó una selección que incluyó distintos géneros de la música dominicana.
Durante ese segmento sonaron “Bajo Mundo”, de Bulin 47; “Vale la pena”, de Juan Luis Guerra, y “El Tiburón”, popularizada por Proyecto Uno. La selección conectó el espectáculo con sonidos conocidos por el público local.
Dos noches a casa llena en la Gran Arena del Cibao
Beto Montenegro, Antonio “Tony” Casas, Andrés “Fofo” Story y Alejandro “Abeja” Abeijón cerraron ambas jornadas con temas como “Como de sol a sol”, “Malportada”, “Amor de contrabando”, “Inglés en Miami” y “Se vienen cositas”.
Las presentaciones de Rawayana en Santiago contaron con el auspicio de Banreservas y Ron Brugal. Con dos funciones a casa llena, la agrupación completó su paso por la Gran Arena del Cibao entre sus canciones más celebradas y los guiños musicales a República Dominicana.
